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Transporte rápido y vivienda asequible: una estrategia olvidada

  • César Daniel Cruz Bartoluchi
  • 6 ene
  • 2 Min. de lectura

En el debate sobre la vivienda asequible solemos escuchar siempre las mismas soluciones: construir más vivienda subsidiada o ampliar programas de apoyo para el pago de rentas. Sin embargo, un reciente estudio académico en el Journal of Real Estate Finance and Economics demuestra que existe una tercera vía que ha sido casi ignorada: invertir en transporte público rápido, como los sistemas de metro y tren ligero.

La lógica detrás de esta idea es poderosa. Cuando las familias reducen el tiempo y el costo de trasladarse gracias a un transporte más eficiente, liberan parte de su ingreso para destinarlo a vivienda. Además, la expansión de estas redes redistribuye a la población hacia los suburbios, aplana la diferencia de precios entre el centro y la periferia, y detona nuevas construcciones en zonas suburbanas. El resultado es un círculo virtuoso donde la movilidad impacta directamente la asequibilidad de la vivienda.

El estudio estima que una expansión de 10% en la red de transporte rápido de una ciudad promedio en Estados Unidos equivale a más de 1,400 nuevas viviendas en términos de consumo habitacional. En mercados con alta densidad y oferta de vivienda rígida, el beneficio puede multiplicarse hasta por tres o cuatro veces. Esto convierte al transporte no solo en un servicio de movilidad, sino en un verdadero instrumento de política de vivienda.

Los principales beneficiados son los hogares de menores ingresos, en particular aquellos que no poseen automóvil y dependen por completo del transporte público. Pero los efectos también alcanzan a las familias de ingresos medios y altos en ciudades donde el costo de la vivienda se ha disparado, como Nueva York o San Francisco. Para ellos, el metro o el tren ligero funcionan como una válvula de alivio que amplía sus posibilidades de acceso a mejores espacios habitacionales.

En México, la discusión es especialmente relevante. La presidenta Claudia Sheinbaum ha anunciado la construcción de un millón de viviendas durante su sexenio, acompañada de programas de regularización y mejoramiento habitacional. Este esfuerzo histórico puede potenciarse aún más si se integra la movilidad como eje estratégico. No se trata solo de dónde construir casas, sino de cómo conectarlas con empleos, servicios y oportunidades. Tal como muestra la evidencia internacional, invertir en transporte público rápido no solo acerca distancias: también convierte la vivienda en algo más asequible y equitativo.

El mensaje para líderes, inversionistas inmobiliarios y responsables de políticas públicas es claro. La movilidad urbana no puede verse solo como un tema de tráfico o contaminación. Es también una pieza clave en la ecuación de la vivienda, un factor capaz de mejorar la calidad de vida y la productividad de las ciudades. Incorporar esta dimensión en el análisis costo–beneficio de proyectos de transporte cambia radicalmente la perspectiva: cada kilómetro de metro no solo acerca distancias, también abre la puerta a miles de hogares más habitables.


Referencia

Pang, J., & Shen, S. (2025). High-Speed Public Transit and Housing Affordability in the US. The Journal of Real Estate Finance and Economics. https://doi.org/10.1007/s11146-025-10027-6

 
 
 

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