"Last-Mile Delivery" y los espacios subutilizados: evidencias y oportunidades
- César Daniel Cruz Bartoluchi
- 6 ene
- 3 Min. de lectura
En las ciudades contemporáneas, la “última milla” se ha consolidado como uno de los grandes desafíos de la economía digital. Transportar un producto desde el almacén hasta la puerta del consumidor sigue siendo costoso, lento y con una huella ambiental significativa. De hecho, distintos estudios coinciden en que esta fase es la más cara y compleja de toda la cadena logística.
Una investigación reciente publicada en Economics of Transportation aporta evidencia rigurosa que merece ser discutida en América Latina. El estudio analiza el uso de drones en la última milla bajo tres escenarios: motocicletas, drones adquiridos en propiedad y drones arrendados bajo el modelo Drone-as-a-Service (DaaS). Para evaluar cada alternativa, los autores desarrollaron un modelo de inversión que calcula los costos de capital (CapEx), los costos operativos (OpEx), el valor presente neto (NPV), el retorno sobre la inversión (ROI) y el punto de equilibrio a cinco años.
Los resultados son reveladores. Bajo condiciones realistas —65 entregas al día en una ciudad como Atenas, con un radio de reparto de 10 km y paquetes de 2 kilos— la motocicleta resultó ser la opción menos rentable. Su ROI a cinco años fue de apenas 106 %, con un NPV de 89,550 euros. En contraste, un dron adquirido en propiedad alcanzó un ROI de hasta 150 % en condiciones de poco viento, aunque con una fuerte caída cuando las condiciones empeoraban. El verdadero salto vino con el modelo Drone-as-a-Service: el ROI llegó a 239 % y el NPV a 136,955 euros, manteniéndose competitivo incluso en escenarios de viento adverso. Además, al no requerir inversión inicial, el punto de equilibrio se alcanzó antes que en cualquier otra alternativa.
La lección es clara: el dron como tecnología puede ser viable, pero es el modelo de servicio el que hace que la adopción sea factible para la mayoría de empresas logísticas. Este esquema traslada el riesgo de la compra a un proveedor especializado y convierte un gasto de capital en un gasto operativo flexible. Para pymes de distribución en mercados emergentes, este detalle puede ser decisivo.
Esta evidencia dialoga con experiencias empresariales que ya están transformando las ciudades. REEF Technology, por ejemplo, ha convertido estacionamientos en hubs logísticos, gastronómicos y de servicios urbanos, demostrando que infraestructuras subutilizadas pueden convertirse en plataformas de alto rendimiento económico y social. Lo que antes era un espacio muerto se convierte en un nodo vital para el comercio y la vida urbana.
En América Latina, donde abundan estacionamientos vacíos en centros comerciales, hospitales o aeropuertos, la analogía es inmediata. Si en el aire los drones as-a-service permiten democratizar la logística, en tierra los estacionamientos transformados en hubs pueden democratizar el acceso a infraestructura urbana de calidad. En mi propuesta “Monetizing Parking Spaces”, este razonamiento se traduce en la creación de microcentros comerciales y de ocio modulares que permiten a propietarios monetizar terrenos ociosos y a emprendedores acceder a ubicaciones estratégicas sin comprometerse a contratos rígidos.
El paralelo es evidente: tanto en el aire como en la tierra, la clave está en repensar la forma en que gestionamos activos urbanos subutilizados. Las ciudades dejan de ser estructuras rígidas y se convierten en plataformas dinámicas que redistribuyen riesgos, abren oportunidades y generan retornos.
El reto para México y América Latina no es menor. Supone imaginar estacionamientos que, tras la caída de actividad nocturna, se activen como nodos culturales, comerciales y logísticos. Supone también integrar la infraestructura de última milla aérea y terrestre en un mismo espacio urbano. Y, sobre todo, exige abrir la conversación entre académicos, emprendedores, inversionistas y autoridades sobre cómo llevar estas ideas a la práctica.
El artículo académico sobre drones ofrece un punto de partida sólido: la innovación no necesariamente pasa por la compra de activos costosos, sino por modelos que distribuyan riesgos y permitan experimentar. Lo mismo ocurre con la reinvención de estacionamientos: transformar lo que parecía inerte en un motor de actividad económica puede redefinir la fisonomía de nuestras ciudades.
La pregunta que queda abierta es si estamos preparados, en México y en el resto de la región, para dar este salto. ¿Podremos combinar la evidencia académica, la experiencia empresarial y la innovación local para construir nuevas infraestructuras de última milla y de reconversión urbana?
Referencias
Filiopoulou, E., Bardaki, C., Nikolaidou, M., & Michalakelis, C. (2025). Drone-as-a-Service for last-mile delivery: Evidence of economic viability. Economics of Transportation, 41, 100398. https://doi.org/10.1016/j.ecotra.2025.100398
REEF Technology. (2025). https://reeftechnology.com/

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